Personal habilitado y capacitado en el lugar. Con equipo propio en la zona.
Beccar es un mosaico de realidades muy próximas entre sí: barrios residenciales tranquilos a pocas cuadras de zonas de contraste social fuerte. En la práctica eso significa que la distancia entre una casa y una situación de riesgo puede ser de tres cuadras, y que la disuasión visible —cámara, puesto, ronda— pesa tanto como el sistema técnico.
Guardias de seguridad habilitados y capacitados para empresas, industrias, countries y comercios. Control de ingreso, rondas y supervisión permanente.
En Beccar el servicio se aplica sobre todo a viviendas particulares, comercios de barrio, colegios y consorcios. El esquema no se copia de otro cliente: primero vamos al lugar, relevamos accesos y puntos débiles, y recién ahí armamos la propuesta.
Depende de la cantidad de accesos, la superficie a recorrer y el horario. Una regla práctica: un vigilador no puede cubrir simultáneamente un portón de ingreso y una ronda perimetral, así que si necesitás las dos cosas al mismo tiempo, son dos puestos. En la visita técnica medimos los accesos de tu planta o comercio en Beccar y te decimos el mínimo que funciona de verdad.
La habilitación. Un vigilador habilitado cursó la capacitación exigida, tiene antecedentes verificados y está registrado ante la autoridad correspondiente; trabaja bajo una empresa habilitada que responde por él. Contratar personal sin esa cadena te deja expuesto: si pasa algo, el problema laboral y la responsabilidad civil son tuyos.
Sí, y es una de las razones para trabajar con una empresa y no con una persona: el puesto está cubierto igual. Tenemos plantel propio en Zona Norte, con supervisión que controla el relevo de cada turno en Beccar y un informe diario de novedades para que sepas qué pasó en tu puesto sin tener que preguntar.
Asesoramiento sin cargo y sin compromiso. Un especialista analiza tu caso y te arma una propuesta a medida.