Protección personal discreta, flexible y a medida de tu rutina. Con equipo propio en la zona.
San Isidro es una de las zonas residenciales de mayor valor del país, y eso define el tipo de riesgo: viviendas con jardín y muro bajo, casas de familia que quedan vacías en vacaciones, y un patrón de entradera que suele empezar con seguimiento desde la avenida. El Bajo, con sus restaurantes y el circuito de fin de semana, agrega una demanda distinta de personal en la vía pública.
Nuestro servicio de escolta VIP se adapta al ritmo real de cada cliente: trabajo, familia y vida social. Entendemos la importancia de equilibrar esas exigencias, por eso partimos de una evaluación de seguridad y riesgos para diseñar un esquema de protección a medida, con personal entrenado en custodia ejecutiva y bajo perfil.
En San Isidro el servicio se aplica sobre todo a viviendas familiares con jardín, comercios del Bajo y de la calle Libertador, colegios y clubes. El esquema no se copia de otro cliente: primero vamos al lugar, relevamos accesos y puntos débiles, y recién ahí armamos la propuesta.
Se cotiza por esquema, no por hora suelta: cambia si es acompañamiento puntual a una reunión, cobertura de jornada laboral completa o un esquema permanente con vehículo y chofer de seguridad. El primer paso siempre es una evaluación de riesgos —gratuita y confidencial— porque cotizar protección personal sin conocer el nivel de exposición real es tirar un número al aire.
El bajo perfil es parte del trabajo. Nuestros escoltas están formados en custodia ejecutiva y protocolo, y el esquema se diseña para pasar desapercibido en tu rutina de San Isidro: vestimenta acorde al ambiente, distancias de trabajo estudiadas y coordinación previa de rutas para no improvisar delante de nadie.
Sí. Hay situaciones que justifican cobertura temporaria: un juicio, una negociación conflictiva, una amenaza concreta, la visita de un directivo del exterior o un viaje puntual. Armamos el esquema por el período que haga falta en San Isidro y lo cerramos cuando la situación se normaliza, sin obligarte a un contrato anual.
Asesoramiento sin cargo y sin compromiso. Un especialista analiza tu caso y te arma una propuesta a medida.