Protección personal discreta, flexible y a medida de tu rutina. Con equipo propio en la zona.
Nordelta funciona como una ciudad cerrada: barrios internos con reglamentos propios, un lago central, colegios, centro comercial y miles de residentes que entran y salen todos los días. El desafío no es el muro perimetral —eso ya existe— sino la trazabilidad interna: quién circula, con qué autorización y por cuánto tiempo, más el control de proveedores y personal doméstico.
Nuestro servicio de escolta VIP se adapta al ritmo real de cada cliente: trabajo, familia y vida social. Entendemos la importancia de equilibrar esas exigencias, por eso partimos de una evaluación de seguridad y riesgos para diseñar un esquema de protección a medida, con personal entrenado en custodia ejecutiva y bajo perfil.
En Nordelta el servicio se aplica sobre todo a accesos vehiculares, control de proveedores, monitoreo perimetral y protección de viviendas dentro del barrio. El esquema no se copia de otro cliente: primero vamos al lugar, relevamos accesos y puntos débiles, y recién ahí armamos la propuesta.
Se cotiza por esquema, no por hora suelta: cambia si es acompañamiento puntual a una reunión, cobertura de jornada laboral completa o un esquema permanente con vehículo y chofer de seguridad. El primer paso siempre es una evaluación de riesgos —gratuita y confidencial— porque cotizar protección personal sin conocer el nivel de exposición real es tirar un número al aire.
El bajo perfil es parte del trabajo. Nuestros escoltas están formados en custodia ejecutiva y protocolo, y el esquema se diseña para pasar desapercibido en tu rutina de Nordelta: vestimenta acorde al ambiente, distancias de trabajo estudiadas y coordinación previa de rutas para no improvisar delante de nadie.
Sí. Hay situaciones que justifican cobertura temporaria: un juicio, una negociación conflictiva, una amenaza concreta, la visita de un directivo del exterior o un viaje puntual. Armamos el esquema por el período que haga falta en Nordelta y lo cerramos cuando la situación se normaliza, sin obligarte a un contrato anual.
Asesoramiento sin cargo y sin compromiso. Un especialista analiza tu caso y te arma una propuesta a medida.