Videovigilancia HD con acceso remoto desde tu celular. Con equipo propio en la zona.
San Andrés es residencial de casas bajas con un comercio de cercanía que resuelve el día a día del barrio. Es el tipo de zona donde el vecino conoce al vecino, algo que funciona como red de alerta natural pero que también genera una confianza excesiva: la puerta que queda sin trabar porque total es un minuto es el escenario más común.
Videovigilancia profesional con cámaras HD y 4K, visión nocturna, detección inteligente de movimiento y almacenamiento en la nube o local. Mirá tu propiedad en vivo desde cualquier lugar.
En San Andrés el servicio se aplica sobre todo a viviendas particulares, comercios de cercanía y consorcios chicos. El esquema no se copia de otro cliente: primero vamos al lugar, relevamos accesos y puntos débiles, y recién ahí armamos la propuesta.
Más que la cantidad, importa dónde van. El criterio es cubrir primero los puntos de ingreso —puerta, portón, ventanas accesibles— y después las zonas de circulación. Para una vivienda típica de San Andrés cuatro cámaras bien ubicadas rinden más que ocho mal puestas apuntando al mismo patio. En la visita marcamos las posiciones antes de presupuestar.
Sí, el acceso remoto viene incluido: ves en vivo y también las grabaciones, desde cualquier lugar. Configuramos alertas por detección de personas o vehículos para que no te llegue una notificación cada vez que pasa un gato, que es el motivo por el que la mayoría de la gente termina silenciando la app.
Depende del almacenamiento que elijas y de la cantidad de cámaras; lo habitual es entre 15 y 30 días de grabación continua. Es un punto que conviene definir antes: si te enterás de un hecho una semana después, necesitás que la imagen todavía exista. Lo dimensionamos en la instalación según tu caso en San Andrés.
Asesoramiento sin cargo y sin compromiso. Un especialista analiza tu caso y te arma una propuesta a medida.