Central de monitoreo propia con respuesta inmediata. Con equipo propio en la zona.
El Palomar se organiza alrededor de la base aérea y del barrio militar, lo que le da una trama urbana ordenada y de baja densidad poco común en el conurbano. Las calles anchas y las manzanas regulares facilitan el patrullaje preventivo, y es de las pocas zonas donde una ronda con recorrido fijo cubre bien sin volverse predecible.
Sistemas de alarma con monitoreo activo las 24 horas desde nuestra central receptora. Sensores de intrusión, pánico y detección temprana con verificación por video.
En El Palomar el servicio se aplica sobre todo a viviendas del barrio residencial, comercios de avenida y rondas preventivas. El esquema no se copia de otro cliente: primero vamos al lugar, relevamos accesos y puntos débiles, y recién ahí armamos la propuesta.
Son dos cosas distintas: el abono mensual de monitoreo, cuyo valor de referencia está publicado en la página del servicio, y el equipamiento, que se cotiza según cuántas aberturas y ambientes haya que cubrir. Una casa de dos dormitorios necesita muchos menos sensores que una propiedad con jardín y varias puertas al exterior. La visita técnica en El Palomar es sin cargo y define el número exacto.
Sirve para hacer ruido, y poco más. Una sirena sin central detrás depende de que un vecino escuche, interprete que es un robo y llame a alguien. La alarma monitoreada, en cambio, dispara una señal a nuestra central: verificamos el evento, avisamos a tus contactos y damos aviso a las fuerzas de seguridad. La diferencia no es el sonido, es que haya alguien del otro lado.
Sí. Los equipos que instalamos en El Palomar tienen batería de respaldo y comunicación por vía celular, así que un corte de energía o de línea no deja la propiedad sin cobertura. Además el panel es anti-sabotaje: si alguien intenta anularlo, eso mismo genera un evento en la central.
Asesoramiento sin cargo y sin compromiso. Un especialista analiza tu caso y te arma una propuesta a medida.