Control de multitudes y acceso sin incidentes. Con equipo propio en la zona.
Olivos tiene una concentración inusual de escuelas, clubes, gastronomía sobre el río y edificios residenciales de categoría, todo en pocas manzanas. El movimiento constante de gente ajena al barrio —padres, alumnos, público de restaurantes— obliga a que el control de acceso sea rápido pero real, sin transformar cada ingreso en una fila de veinte minutos.
Operativos de seguridad para eventos corporativos, sociales, deportivos y masivos. Planificación, control de acceso, cacheo y coordinación de emergencias.
En Olivos el servicio se aplica sobre todo a edificios residenciales, colegios, clubes y locales gastronómicos del puerto. El esquema no se copia de otro cliente: primero vamos al lugar, relevamos accesos y puntos débiles, y recién ahí armamos la propuesta.
Depende de la cantidad de asistentes, si hay venta de alcohol, cuántos accesos tiene el lugar y si es al aire libre o cerrado. No hay un número universal: lo definimos con el plan de seguridad y evacuación del evento en Olivos, que además suele ser un requisito para la habilitación municipal del predio.
Sí: control de ingreso, acreditaciones, cacheo cuando corresponde, vallado y coordinación de los accesos diferenciados para público, prensa y proveedores. Trabajamos con el organizador desde antes del evento, porque la mayoría de los problemas de un evento se resuelven en la planificación y no el mismo día.
Sí. Casamientos, fiestas de quince, eventos corporativos y reuniones en quintas o salones de Olivos entran dentro del servicio. El operativo es más chico pero la lógica es la misma: quién entra, quién controla los accesos y qué se hace si algo pasa.
Asesoramiento sin cargo y sin compromiso. Un especialista analiza tu caso y te arma una propuesta a medida.